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Mostrando entradas de 2009

Imaginar ya no el encuentro con vos

Imaginar ya no el encuentro con vos,  Mas imaginar que juntos nos trabajamos las tierras  Que un día desconocidas nos descubrimos.   Imaginar que tendimos los puentes  Sobre los ríos de nuestras distancias,  Que coleccionamos las selvas,  Que erupcionamos volcanes.   Imaginar que caminamos los mares  Y tiramos las redes al unísono  Que la luna ya no se oculta más  Y desde ahora nos alumbra las corrientes.   Imaginar que los deslaves y los terremotos  Ya no hacen que huyamos despavoridos  Y que nos quedamos en la misma tierra  Para contarnos las historias.   Imaginar que seguimos cultivándonos  Y que las mismas tierras se hacen infinitas  Y nos piden que las caminemos sembrando.    Ometepe, 2006

Una vida de sueño

"Solamente los sueños son siempre lo que son. Es el lado de nosotros en el que nacemos y en el que siempre somos naturales y nuestros." Fernando Pessoa La hora del diablo Aquella noche, Matías se revolvió entre las sábanas más de la cuenta. Él llamaba a su cama "la piscina de los sueños", porque era eso precisamente, soñar, lo que más placer le producía en su vida. De pronto sucedió. Consiguió un trabajo como supervisor, llegaron las tensiones y las tensiones se traslucían en la noche, despertaba cada hora. Entonces, sus largas sesiones de sueños se interrumpían como se interrumpe un día soleado con lluvia en pleno verano. No tardó tampoco en llegar el amor a su vida: se enamoró como loco, pensaba en ella toda la noche; el insomnio venía amenazándole como amenaza la muerte a un enfermo de cancer terminal. Se decidió finalmente por cambiar de trabajo, uno que le quite la rutina y le devuelva, aunque sea en las horas del día, a las placenteras horas en las que su subc...

Camino

"...parecía que habíamos llegado al final del camino y resulta que era sólo una curva abierta a otro paisaje y a nuevas curiosidades." J. Saramago

Presente

Años enteros buscándote entre sábanas vacías. Años sin entender a la vida en tu sonrisa, sin sentirme en casa bajo el aroma de la piel tuya. Años sin confundirme con lo inconfundible en el sonar de tus palabras, que me suenan al roce del maíz seco cuando se pisa. Y todo el pasado sin vos, es complejo entenderlo, pero necesario. Porque había que vivirlo, para reconocerme pleno y sentirte presente.

Volver

Canta el tango: sentir que es un soplo la vida y, algo así como, uno vuelve a su primer amor. Y la verdad es que este blog, por muy blog que sea, ha sido mi primer amor. Así vuelvo a tí, movido -sin miedo a equivocarme- por el maestro Saramago, a quien admiro y sigo desde hace tiempo en su "Cuaderno". Don José dice que no hay que ser tan radical en eso de dar algo por terminado, algo habrá de verdad en ello, digo. La verdad es que esto de la literatura es un mundo maravilloso, el paraíso perdido al que llegamos en el barco de la voluntad, y en el cual nos extasiamos saboreando manjares y frutas exóticas; sin tiempo ni espacio, sopla el viento que convierte lo ordinario en extraordinario. Me reanimo a tocar las teclas de este blog, para unirme a Don José y a los millones que por medio de un blog, reafirmamos, sentimos, denunciamos, farfullamos, en fin... escribimos. Al final, siempre se vuelve.

Fin

por Sebastián Serrano Fin, como suena, como al final de las novelas. Fin del blog... Una última escena: una niña de unos cinco años juega en una piscina inflable al borde del mar. Chapotea feliz. De pronto mira el océano y se levanta; ya no es una niña, es un hombre en edad adulta y camina en dirección al mar, en un viaje sin retorno. Este blog ha sido la piscina, imposible aprender a nadar si no es en el gran océano, que incitante nos invita a un viaje sin retorno. Dejo este querido blog para aventurarme en la escritura de mi primer libro. Puede pasar una semana, tal vez meses, quizás veinte o treinta años, no lo sé. Si no me ven volver del mar, olvídenlo, este blog fue sólo un sueño.

Así de simple

por Sebastián Serrano Digo que un fin de semana sin cine es darle rienda suelta a la rutina abrumadora del lunes a viernes, haciendo poco por escapar de esa realidad de concreto para refugiarnos por un momento en los recovecos de la fantasía. El cine, como me dijo un amigo, permite aquello, fantasear para ayudarnos a comprender mejor a la realidad que nos rodea. El caso es que miré "The Straight Story", un film de David Lynch galardonado en el festival de Cannes en 1999. Siempre, hasta antes de esta película, me había preguntado por qué las tramas de la mayoría de films tenían que ser complejas, con altos y bajos, con bioritmos alterados. Para contar una buena historia no hacen falta grandes sucesos que manipulen emociones en el espectador, simplicidad y ser auténtico en eso que queremos decir, nos basta y sobra.

La cumbre de las Américas: comedia que ameniza

por Sebastián Serrano A pocas horas de la renombrada cita, me pregunto si los países asistentes son concientes de la verdadera naturaleza del evento que reúne a los americanos (sin aludir a la canción de Piero, me refiero a nosotros). Porque sabiendo cómo son las cosas dentro del orden mundial, ya los medios de comunicación nos dan por anticipado que la primera y la última palabra la tendrán los EE.UU.. Como si aquel país superase en rango de importancia a las demás naciones que componemos este continente. No me sorprende en todo caso: como me dijo el maestro Joel Sánchez, en la comedia lo importante es que exista un final feliz; esta cumbre sin duda, ya tiene su final cantado, la escena en la que Barak Obama profetiza el sino de toda la región, con reprimenda a Cuba incluída. Final feliz para los "americanos", no podía ser de otra manera.

Ayer soñé tantas cosas...

por Sebastián Serrano Ayer soñé, a un perro de la calle beber desesperadamente muerto de sed, en un charco de mi casa. Ayer soñé, a una niña hambrienta que me contaba de su hambre y de sus días comiendo poco o nada. Ayer soñé, a la mujer que tanto amé, y lloraba por mi desamor y mi desidia. Ayer soñé muchas cosas, tantas... que cuando desperté pensé que los sueños son las voces de los que no escuchamos, que nos llegan cuando dormimos para que no las ignoremos. ¡Ay de mí si dejo de soñar! ay de mí si no hallo lágrmias cuando despierto, ¡ay de mí!

Monseñor Romero

por Sebastián Serrano La primera vez que escuché su nombre fue en un monasterio de Paris. Su firma figuraba al final de una carta en la que solicitaba el apoyo de -no recuerdo quién- para su causa en El Salvador. La carta (una fotocopia legible, bien lo recuerdo), me la mostró un viejo monje inglés llamado Patrick. Este suceso lo recuerdo ahora, diez años más tarde, después de haber recibido de un buen amigo una ponencia sobre el obispo que transformó el ideal de la causa de la moderna iglesia cristiana. De poco sirve que resuma en breve su gran obra, pero bien sería inútil recordar a aquel obispo que dio la vida por los más pobres, sin mencionar su valor y compromiso por denunciar las injustias que ocurrían por aquellos días en los que la derecha en el gobierno, hacía y deshacía, violaba derechos y asesinaba. Es pertinente más ahora que nunca, ahora que las sociedades latinoamericanas empiezan a despertar y a crear una conciencia redimidora de la condición de los más pobres de América...

Paris je t'aime

por Sebastián Serrano Film collectif. Así aparece al inicio, cuando las primeras letras despuntan el fondo negro que precede a casi toda película. En efecto, es algo así como una conjunción de pequeños films, un "collash" de historias superpuestas en un mismo escenario: Paris (sin tilde, lo considero un insulto, perdón a los de la Academia). Historias comunes, casi momentos diría yo, porque la vida, más que historias tiene momentos, todos éstos se suceden en la ciudad por antonomasia, de la cual todas las cosas que se dicen sobre ella son verdad, cosas como que uno se enamora de ella, y ella probablemente de uno. Algo más: grandes directores que alguna vez me deslumbraron, como Gus Van Saint y Alfonso Cuarón dirigen cada uno de estos fragmentos y en cada uno el estilo y la gracia particular que les son propios. Muy recomendable, especialmente para los que se enamoraron en Paris, pero sobretodo, para los que se enamoraron de Paris.

Ciudad

por Sebastián Serrano Sigo perplejo mirando la ciudad que abandoné hace algunos años, haya sido por capricho de ella o de mí, poco importa ahora. Estoy parado al borde de lo que los quiteños llamamos un "mirador", el sol es tímido a esta hora, el viento de la tarde mucho más atrevido nos obliga a abrigarnos de alguna manera. Y sin embargo de la familiaridad del paisaje, todo me parece nuevo, como si fuese yo un extranjero al que se le recibe con la sonrisa pálida, yo logro escuchar un silencio reconciliatorio, probablemente un "te estaba esperando", no lo sé, mi perplejidad se va traduciendo también en la misma sonrisa pálida de ella, la ciudad. Está quietita mientras yo la miro, es la misma pero diferente, me digo a mí mismo que es otra, tal vez tanto ella como yo hemos cedido, a veces las reconciliaciones sólo ocurren así, en silencio. Finalmente.

Palabras

por Sebastián Serrano No puedo dejar sin comentar lo que leo muchas veces hasta la emoción de los ojos anegados. Todavía, en medio de un mundo donde la crisis representa el principal discurso de los líderes mundiales y donde casi todos buscan al borde de la desesperación socialmente aceptada, producir, mantenerse, agradar, etc., etc., personas, grandes minorías, sensibles al dolor de la gente, de los animales, del mundo que nos rodea, que denuncian, reclaman, exclaman un grito al cielo aunque se sepa que nadie va a responder. Sabemos como nadie, que la palabra desprovista de acción no conduce al efecto. Sin embargo, puede ser un buen comienzo.

De la muerte y otras señoras

por Sebastián Serrano "...Cómo tarda la muerte en llegar...! " Azorín Cuando sintío el retorcijón punzante en el costado izquierdo de su bien alimentado vientre, pensó que se iba a morir. Y efectivamente así sucedería, porque tres minutos más tarde, cuando la penumbra de la seis inundaba su casa, vio parada junto al ventanal a una mujer. Sin ninguna presentación o etiqueta que exigiera el protocolo social de áquel momento, áquella le esbozó la sonrisa que Don Andrés recordó como la sonrisa que vio en la taquillera del cine, la semana pasada. Se alegró. No porque aquella mujer hermosa fuese la muerte, sino porque era mujer y al menos por ese instante, no tendría que mirar el noticiero tan solo.

Taza de café

por Sebastián Serrano Me gusta mirarte en mi recuerdo, como se mira a un pájaro en pleno vuelo: libre, silenciosa, indetenible. Me gusta mirarte, mientras yo, solo, le susurro al café tus miradas, tus risas los momentos tan cortos que estuviste (conmigo). Me contento melancólicamente, con la pálida luz que te rodea, esa que es como el sol que se rinde a las seis de la tarde. En esta ciudad amable, que me deja quererte, así, callado, enfrente de una taza de café. La Paz

Los infalibles

por Sebastián Serrano Lo escribí ya hace algunos meses, y sin embargo, la queja, el desaliento, el lamento de aquello que insinuaba en el texto, no son hijas de lo que vendría a ser la solución del problema en cuestión. Me refiero a la postura de los medios de comunicación. Bien es cierto que la bandera que tan presunciosamente enarbolan, la "libertad de expresión" les da (a los medios), la oportunidad de expresar su pensamiento sin obstáculo alguno. Pero también cierto es que todos los ciudadanos y ciudadanas (las mayorías) tenemos el mismo derecho para un acceso objetivo de toda la información a la que no podemos acceder directamente, y me refiero sobretodo a los sucesos internacionales. En su gran mayoría, los medios de comunicación nacionales son las únicas fuentes de esta información y -lo he testimoniado- tergiversan esta información con un determinado afán político. Ejemplos, muchos: tanto en Bolivia como en Ecuador 3 en las últimas semanas. Habría, nos preguntamos alg...

Oruro y la Virgen del Socavón

por Sebastián Serrano Veo claro. Veo un país tan inmenso como nueve veces el tamaño del mío. Veo un indígena que, como diría aquella clase media inconforme, se tomó el poder para de manera arbitraria y abusiva, desprovista de sensibilidad hacia los blancos, reinvindicar los derechos acallados de los suyos, los indios. Por cierto, les resulta bastante jocoso a mis conocidos, los blancos, que haya nacido precisamente el día del indio, el 2 de agosto. Sí, veo claro, y acá en Oruro estos procesos como quiera que se llamen, se viven en un ambiente de carnaval, de hecho me he enterado con sorpresa, de que el carnaval de Oruro ha sido proclamado por la UNESCO, Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad. Existe a las afueras de la ciudad un santuario conocido como el santuario de la Virgen del Socavón. Cuenta la leyenda de que hace cientos de años, la ciudad fue atestada por siete plagas, entre esas la de las víboras, las ranas y otras más que recuerdan el bíblico episodio de los egipcios. L...