Palabras
por Sebastián Serrano
No puedo dejar sin comentar lo que leo muchas veces hasta la emoción de los ojos anegados. Todavía, en medio de un mundo donde la crisis representa el principal discurso de los líderes mundiales y donde casi todos buscan al borde de la desesperación socialmente aceptada, producir, mantenerse, agradar, etc., etc., personas, grandes minorías, sensibles al dolor de la gente, de los animales, del mundo que nos rodea, que denuncian, reclaman, exclaman un grito al cielo aunque se sepa que nadie va a responder. Sabemos como nadie, que la palabra desprovista de acción no conduce al efecto. Sin embargo, puede ser un buen comienzo.
No puedo dejar sin comentar lo que leo muchas veces hasta la emoción de los ojos anegados. Todavía, en medio de un mundo donde la crisis representa el principal discurso de los líderes mundiales y donde casi todos buscan al borde de la desesperación socialmente aceptada, producir, mantenerse, agradar, etc., etc., personas, grandes minorías, sensibles al dolor de la gente, de los animales, del mundo que nos rodea, que denuncian, reclaman, exclaman un grito al cielo aunque se sepa que nadie va a responder. Sabemos como nadie, que la palabra desprovista de acción no conduce al efecto. Sin embargo, puede ser un buen comienzo.