Fin
por Sebastián Serrano Fin, como suena, como al final de las novelas. Fin del blog... Una última escena: una niña de unos cinco años juega en una piscina inflable al borde del mar. Chapotea feliz. De pronto mira el océano y se levanta; ya no es una niña, es un hombre en edad adulta y camina en dirección al mar, en un viaje sin retorno. Este blog ha sido la piscina, imposible aprender a nadar si no es en el gran océano, que incitante nos invita a un viaje sin retorno. Dejo este querido blog para aventurarme en la escritura de mi primer libro. Puede pasar una semana, tal vez meses, quizás veinte o treinta años, no lo sé. Si no me ven volver del mar, olvídenlo, este blog fue sólo un sueño.