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Mostrando entradas de 2021

Corazón

Lates casi exangüe  sin complejos. Escondido en el centro de los pechos Animas las vidas exaltadas de los hombres. Declamado en la poesía  Nombrado por los enamorados Eres indiferente a las emociones  Pues lo tuyo es latir Y llevar vida al cuerpo. Quién tuviera tu aliento Quién tuviera tu latido Quién tuviera tu perseverancia Todo lo alcanzaría y sin embargo, Tras la muerte tuya, todo lo dejaría.

Lapsus

"Y aunque nadie falló, si alguien hubiese fallado, ese hubiese sido yo." Enrique Vivanco Las noches en las que ponías en silencio el celular para que no te notificara de mis mensajes no fueron suficientes para acallar el silencio que se hizo entre ambos, sin partidas a medias, sólo nos dividimos para ser mejores, por ser delicados y guardar la compostura frente a cada quien, aún cuando el poeta nos decía "la delicadeza mató al amor", y cuando la distancia no fue ni siquiera el pretexto para no saber más de vos, nunca más sabremos a qué hora se acuesta cada quién, los hábitos siempre fueron nuestros mejores aliados en medio de esta distopía que nadie llamó pero invocamos, porque era de la utopía de lo que ambos queríamos huir, sin pasajes en tren ni en avión, sólo estar ahí para el otro y la otra, también el lenguaje huyó de nosotros cuando nunca más me mencionaste en el silencio y yo dejé de sonreírte frente al teléfono, entonces sólo entonces el lapsus ocurrió: nos...

Milagros

Vivimos de los milagros, pero solo reconocemos alguno cuando vemos un mar abrirse a nuestros pies.

Señora Loret

A Mme. Henry Estimada señora Loret: Me gustan las cartas y le escribo una porque son un género en extinción. No solamente que nadie o casi nadie las escribe, sino que me recuerdan a la época en que la conocí en las calles portuarias de la ciudad de Nantes. Yo llegaba ingenuo y con maletas llenas de asombro por primera vez a Europa. Su casa -que luego fue la mía- se encontraba a las afueras del centre ville, y era sencillamente encantadora. Todavía recuerdo mi habitación, con su estilo victoriano que me hacía sentir como en una vida pasada. Y recuerdo los desayunos que usted, madame Loret, me preparaba con tanto esmero. Me preguntaba si iba a tomar la mantequilla y entonces la dejaba afuera del frigo para que su textura fuera la ideal a la mañana siguiente. No puedo dejar pasar, además, su cara de asombro cuando comíamos juntos el dejeuner y yo tomaba el queso y lo metía en la sopa. Yo le explicaba con picardía, que así tomábamos la sopa en Ecuador. Luego el tiempo hizo lo suyo. Dejé s...

El abrazo

No existe el abrazo  Sin la alegría  Pero tampoco sin la tristeza Cuando se abraza a alguien de verdad Se suceden todas las emociones En mezcla inconfundible E irrepetible.

Taita Imbabura

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Estuviste desde siempre Impávido, indiferente, imponente Te llamaron "taita" Tal vez porque todo lo dominabas: Estable, fuerte, eterno.   ¿El cielo? Yo lo conocí en tus cumbres Allá nada sucede, y todo al unísono No hay tiempo, sólo el viento Tu viento, que es único y es tu mensajero.   El mañana no existe sin vos Y no hay futuro, eso sólo vos lo sabes Añay Taita! Añay!

Love affair

 Mi vida no ha sido otra cosa que un "love affair". Un amor de "locos"... con la existencia.  Lo que suceda después de esta vida me es absolutamente indiferente. El fuego ha sido encendido y arde ineluctable por siempre.

Carta de Manuela a Bolívar

  Excelencia, Han pasado los días y no he tenido la oportunidad de verle. La ciudad de la que usted dijo "no era mi teatro" sigue fría y obscura, parece que un velo habría caído del cielo tras su partida. No he tenido sus noticias y sin embargo, a cada instante me asomo a la ventana tras escuchar los pasos en la calle empedrada de un caballo, cualquier caballo, con la astuta esperanza de sus misivas. Imagino su ingenio no deja de meditar sobre su partida definitiva a Venezuela, y créame, le seguiría y me pondría a su servicio, si así usted lo dispusiera. Sé que esto será difícil, ya lo veo a usted mirando en el espejo los futuros inciertos de nuestra patria y prestante ante las noticias del congreso que lo ratifiquen como presidente vitalicio. No voy a abrumarlo ahora con temas políticos, le aseguro mi general, no añoro nada más  en este momento que discutir en su presencia, estos menesteres que para su excelencia (y para mí) no son asuntos menores. Por ahora, me conformo con...

Urgencia

Tengo una urgencia. Urgencia de que llames Y si no llamas, urgencia de que escribas Y si escribes, que escribas sin urgencia, que es distinta a la mía, pero no tanto. Que escribas plácida y sin luna que te apremie. Probablemente entre papeles y recetas necias Que no sobran, pero simplemente están. La urgencia me acecha lenta, despacio, Aunque esto parezca contradictorio. No existe un mañana sin tu mensaje, Que tranquiliza y sustenta Que no desfallece sino alcanza Que no destroza, sino abrillanta la esperanza. Esperanza de tenerte un día en los brazos, estos brazos que no te extrañan porque no  te conocen  y ya te sueñan.

Última mañana de agosto

 Se despertó como siempre, poco antes de la 4 de la madrugada. El café sabía igual, la madrugada venía lenta y sin apuros, demorando su existencia antes de que el sol la fulmine. Sabía que agosto terminaría y lo supo con mesura y calma.

Agua de canela

 Agua de canela Que apaciguada espera En el frío de verano Que se beban los labios Tu calma cadencia. Agua de canela Infinita en tus pasos Que el esperar alienta Ventiscas de agosto  Sabores que se apañan. Agua de canela Que te bebo despacio En el frío de mi cuerpo Mueres entretanto.

Sueño

Tierra emancipada Luna que brilla Tenue la marea Que en tus ojos  Respira. Dulce sueño, Si no te vuelvo a encontrar, Que me encuentre a mí mismo En la nada del vacío.

Lo que nos dejó el fútbol

A mi pana, Eduardo Cobo  Hablaba poco en la cancha; o quizás hablaba pero no exageraba su condición de capitán y de líder indiscutible. -!Arriba!- o -!Tuya Serrano!- son las voces que ahora me susurran la memoria. Para un pelado de 8 años, lo que ocurre dentro del campo de juego es la vida. Se juega la vida, literalmente. Depende de los otros, patea, corre, la intenta, la caga. Esto nos enseña el fútbol, como un presagio de la vida, como la madre que nos alecciona sobre lo que nos espera. Albert Camus dijo que había aprendido dentro de la cancha todo lo que se debe conocer sobre la vida. Y era verdad. Han pasado casi 40 años de estos recuerdos que recorren la memoria como nubes que amenazan lluvia, que se van como si nunca hubieran estado. La libertad del ser. Hace poco miraba en la TV a los vice campeones de un prestigioso campeonato en Europa al momento de la premiación, retiraban las medallas de plata de su pecho como si éstas les apestaran, como si fueran un estigma de la derro...

Realidad

 Deja que la realidad baile a tu alrededor, como bailaría un caballo desbocado.

El cazador de belleza

Discurrían sus días en anónima felicidad. Sus asuntos los llevaba sin prisa, entre caminatas matutinas y sin los contratiempos mentales que exige una rutina que por ahora, le era indiferente tener. La muerte caminaba junto a él y quizás este hecho peregrino, le proporcionaba una quietud de espíritu que ninguna otra circunstancia le habría procurado.  

Junto a un perro romántico

 A Roberto Bolaño, amigo de infinita ternura     Estoy aquí  Junto a un perro romántico  Y siento que estamos ambos, Aullando y ladrando Junto al perro  A la luna, a la nada, al sueño. Estoy aquí  Aún ladrando Y leyendo tus poemas Ahora tan lejanos Y ten cercanos. Nos espera un largo viaje O quizás ya llegamos, Y es que no nos hemos dado cuenta.

'Guilty, your honor'

 Culpable. Culpable por sentir deseo Culpable de ignominia Culpable de desfalco etéreo. Culpable de inmoral Reprobado, en la ciencia Que dirime bien y mal Culpable. Y al final del día Vivo, todavía.