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Mostrando entradas de noviembre, 2021

Lapsus

"Y aunque nadie falló, si alguien hubiese fallado, ese hubiese sido yo." Enrique Vivanco Las noches en las que ponías en silencio el celular para que no te notificara de mis mensajes no fueron suficientes para acallar el silencio que se hizo entre ambos, sin partidas a medias, sólo nos dividimos para ser mejores, por ser delicados y guardar la compostura frente a cada quien, aún cuando el poeta nos decía "la delicadeza mató al amor", y cuando la distancia no fue ni siquiera el pretexto para no saber más de vos, nunca más sabremos a qué hora se acuesta cada quién, los hábitos siempre fueron nuestros mejores aliados en medio de esta distopía que nadie llamó pero invocamos, porque era de la utopía de lo que ambos queríamos huir, sin pasajes en tren ni en avión, sólo estar ahí para el otro y la otra, también el lenguaje huyó de nosotros cuando nunca más me mencionaste en el silencio y yo dejé de sonreírte frente al teléfono, entonces sólo entonces el lapsus ocurrió: nos...

Milagros

Vivimos de los milagros, pero solo reconocemos alguno cuando vemos un mar abrirse a nuestros pies.

Señora Loret

A Mme. Henry Estimada señora Loret: Me gustan las cartas y le escribo una porque son un género en extinción. No solamente que nadie o casi nadie las escribe, sino que me recuerdan a la época en que la conocí en las calles portuarias de la ciudad de Nantes. Yo llegaba ingenuo y con maletas llenas de asombro por primera vez a Europa. Su casa -que luego fue la mía- se encontraba a las afueras del centre ville, y era sencillamente encantadora. Todavía recuerdo mi habitación, con su estilo victoriano que me hacía sentir como en una vida pasada. Y recuerdo los desayunos que usted, madame Loret, me preparaba con tanto esmero. Me preguntaba si iba a tomar la mantequilla y entonces la dejaba afuera del frigo para que su textura fuera la ideal a la mañana siguiente. No puedo dejar pasar, además, su cara de asombro cuando comíamos juntos el dejeuner y yo tomaba el queso y lo metía en la sopa. Yo le explicaba con picardía, que así tomábamos la sopa en Ecuador. Luego el tiempo hizo lo suyo. Dejé s...

El abrazo

No existe el abrazo  Sin la alegría  Pero tampoco sin la tristeza Cuando se abraza a alguien de verdad Se suceden todas las emociones En mezcla inconfundible E irrepetible.