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Mostrando entradas de 2020

Mirada fuerte

Tienes la mirada fuerte De mirada  constante Y de sonrisa aletargada. Tienes la mirada fuerte Sin ánimo de lucro, Con la seguridad encallada. Tienes la mirada fuerte De paso lento Hacia la nada, Hacia un mundo que no existe. Mirada, de contrapunto Que no le sobra nada Mirada sola Mirada ensimismada,   Suficiente.

Maradona

La pelota, como la vida -esto creo ya lo dijo Camus, pero es tan acertado que no quiero desaprovecharlo- reacciona como cada uno la trate. Sea cual sea la habilidad, el talento, la intención, el espíritu de cada cual, la pelota nunca obedece ciegamente a nuestras expectativas. Como la vida. Todo depende de nuestra habilidad para tratarla, acariciarla, cabecearla y si es el caso, 'chutarla' con fuerza. Maradona lo supo, intuitivamente, pero lo supo. Contrariamente a tanto opinador moralista, para mí Diego jugó siempre bien. Intenso, sin medias tintas, todo o nada, "blanco o negro, nunca gris" como fueron sus palabras. Diego, me enseñaste la magia, la grandiosa posibilidad que es la vida. Donde quiera que estés, gracias.

Barcelona

Siempre nos toca hacer alusión al tiempo, Como por ejemplo, no es lo mismo habitar Barcelona en 1978, cuando por ejemplo vivía en la ciudad alguien como Roberto Bolaño, y además, habitar el barrio el Raval, en la carrer Tallers,  arriba del bar Cèntric.   Como no es lo mismo, hacer vida en Barcelona,  como cuando vivía alguien como Rómulo Gallegos,  que como dicen, en una de sus casas en la ciudad catalana, cerca de Montaner, escribió "Canaima".   No es lo mismo, llegar de paso a Barcelona en 2018,  y cruzar el barrio El Carmelo, barrio obrero, de subida y derecho, Pensando en San Juan de la Cruz, en su ascenso al monte de marras, Que llega, pero a la "nada",  que también lo es "todo".    Y no es lo mismo, hacer un viaje mental,  y ahora mismo, Cuando el tiempo se hace aliado, y puedo ver a Bolaño y a Gallegos, a cada uno en sus respectivas casas,  al chileno fumando en su buhardilla, al venezolano tecleando una vieja máquina de esc...

Cementerio

 Al pasado acudo como al cementerio,  para de cuando en cuando,  recordarme que está muerto.

Borges bajo mi cama

Cuando la realidad no es capaz de proveernos alguna diversión, una sorpresa, el inconciente acude presto a la cita. El siguiente relato es la fiel narración de un sueño. Estábamos de vacacaiones con un grupo de amigos (desconocidos) en una vieja casa del centro de Buenos Aires. A mí me habían asignado una habitación en el último piso de la casa; la habitación era sencilla pero contaba con muebles suntuosos del siglo pasado o antepasado. El principal espacio lo ocupaba una cama de dos plazas y media, de metal. Al frente había una especie de neceser gigante que contenía pequeñas cosas, cosas que claramente habían pertenecido a alguien, al antiguo ocupante de la habitación en cuestión. En algún momento del sueño, se me ocurrió -al saberme en Buenos Aires- hacer una visita a la librería donde acudía asiduamente Borges en vida, quizás también a la biblioteca donde trabajó. A mis amigos les entusiasmó el plan y todos empezamos a prepararnos para salir. Yo en este momento empecé a buscar mi z...

Posibilidad

"Todo es posible. Eso todo poeta debería saberlo." Roberto Bolaño

Reflexión nocturna

Hace algunos meses, no he venido haciendo otra cosa sino conjurar algunos pequeños pendientes con la vida. Con mi vida, quiero decir. La personal y concreta, no la abstracta y existencial. Y todo esto me he dado cuenta apenas hoy, cuando miraba retrospectivamente esos pequeños actos, entre desesperados y bien medidos. Antes de dormir, he pensado: la oscuridad y el silencio se encuentran bien, se encuentran con deseo.

Sosiego

Por un momento Me hice a la calle Despabilé mi sosiego. Me hice vino en el vino Mirada en las miradas que nunca se miran A sí mismas. Y no morí. Desperté. Todo fue un sueño.

El Kitsch

Leyendo a Kundera en su Insoportable Levedad del Ser, encontramos un término poco usual: el kitsh. Kundera lo explica a través de dos o tres capítulos bastante bien; dice, el kitsh es "el biombo que oculta a los hombres la muerte". Cuando miré  el término después de una paciente y acuciosa lectura -debo confesar que no fue una lectura fácil, perdía fuerza continuamente- tuve por fin la certeza de haber encontrado un tesoro intelectual. Quiero decir que este concepto, aclaró y despejó algunos obstáculos racionales que tenía para entender el mundo. El kitsh es un mecanismo -esto lo explico yo- que nos permite a los seres humanos llevar la existencia de una forma más amable, menos salvaje y más aterciopelada. Como lo explica bien la propia frase del autor checo, el kitsh nos oculta la ineludible verdad de que todos vamos a morir. A partir de ese momento, pude comprender fenómenos tan abyectos como el Whatsapp y toda la serie intermnable y superflua para la vida como lo son l...

Semilla

  "Write hard and clear about what hurts."    Ernest Hemingway   Existe algo, un sentimiento, una emoción, un dolor contenido, algo que impulsa al escritor, a escribir. Es algo en realidad, imposible de comunicar, ni siquiera a través de un médium tan exacto como el lenguaje. Sea novela, cuento o poema, todo transcurre como un intento del escritor en materializar ese sentimiento inefable. Nunca lo consigue. Y sin embargo, aquello que quiso transmitir, se convierte en una semilla que se deposita en el alma del lector, el mismo que ignora por completo lo que acaba de acontecer.

El pacto de las mascarillas

Debo confesar que siempre me sentí inclinado a contrariar las convenciones sociales. A veces, me he encontrado a mí mismo haciendo algo secretamente contrario a la norma social, solamente por el gusto o placer de realizar un acto de rebeldía. Recuerdo de niño, cortaba un pastel sin hacer con el cuchillo la circunferencia central que dictaba la norma. Solamente por eso, por placer. Ahora que son tiempos en que los transeúntes no salen a la calle sin su mascarilla, me he visto tentado nuevamente a hacerlo. Por razones que quizás obedecen a mi edad, no lo he logrado. Salir a la calle sin una mascarilla, cuando todos lo hacen, puede ser un acto de rebeldía. El caso es que este ejercicio mental y de la memoria, me hizo pensar con qué facilidad asimilamos los seres humanos las convenciones sociales, como si nuestra supervivencia dependiera de aquello. Estrechamos las manos, saludamos, sonreimos, profanamos palabras como ´te amo´, ´te quiero´, etcétera. Me pregunto tras esta corta reflexi...

Ataúdes

Ataúdes de melancolía Ataúdes de encierro Ataúdes con olor a sardina, Ataúdes de momento. Canto de ataúdes Jarana de historias lejanas Nadie escoje sus ataúdes Nadie escoje su muerte pesada. Ataúdes de cartón Seguro llevan un cuerpo y naftalina Nadie llora a un ataúd, Lloran al cuerpo que está adentro. Sin sobresaltos y sin anima Van los ataúdes al cementerio Llévame contigo tierra de adentro No habrán más ataúdes Solamente la oscuridad y el silencio. 

Constancias

A menudo pensaba que era necesario abandonar el hábito de levantarse a las 3 am y fumar. Lo hacía desde hace algunos años, desde que lo había dejado Ana. El hábito era simple e inocente, la ingenuidad del acto le permitía no molestar a nadie, ahora que vivía solo en el cuarto piso del 33 de Málaga y Madrid. Además, nunca se sintió cohibido de hacerlo. Al terminar el cigarrillo -que siempre lo fumaba fuera en el balcón- se distraía pensando con cierta superioridad moral, en lo ridículos que parecían sus vecinos a esas horas, durmiendo, soñando quizás en quién sabe qué nimiedades. En fin, a sus 49, volvió a pensar en su hábito. Era secreto, era un hábito que lo convertía en cómplice de sí mismo; nadie más en el mundo, sabía que Renato Sevilla se levantaba todas las noches a las 3 de la madrugada y fumaba asomado a su balcón. Y aquélla madrugada del 7 de julio, a las 3:07 am, precisamente 3 minutos antes de desplomarse por la baranda tras el derrame cerebral, logró por fin, alcanzar l...

Acting is Surviving

Hace pocos meses miré un documental que quedó rebotando en mi memoria, como pelota saltarina lanzada con malicia al interior de una sala, por un niño. El documental se titulaba "Listen to me, Marlon" y narraba en primera persona la vida de éxito y tumulto de quizás -sin mayor discusión al respecto- uno de los más prodigiosos actores de Hollywood: Marlon Brando. Acting is surviving . Actuar es sobrevivir; simple y contundente. El actor de Nebraska dice que desde pequeños, aprendemos a actuar. El niño actúa cuando hace un berrinche, para atraer sobre sí la atención de sus padres y lograr algo. Nada más evidente. A propósito de tanto personaje que hoy prolifera en las redes sociales en tiempos de corona virus, el acto de expresarse, es abanderado con escaso pudor social. Lo irónico quizás, es que no reconocemos este principio elemental de supervivencia y, cada quien defiende como última su inmaculada 'verdad'. Como si no existiera la del otro, la del que piensa distin...

De una mujer de pasos largos

Y fueron tus pasos largos y lentos los que hicieron eco en mi camino. La música de tus pies al besar la tierra, la que entonó, melodía, mi destino. Así fue mi sueño, tú con tu marcha silenciosa y lenta, tu caminar por la orilla de un lago tibio e inmóvil, cuando una garza y tu mirada, se inclinaban juntas a beber el agua. Y yo, tan lejano y tan viejo con tres semillas impacientes en el bolsillo sin más valor que para rendirme al tiempo ni más opción que pactar con la distancia para seguir escuchando tus pasos por la arena y sentirme menos solo.

Contexto

Pasar el tiempo en una ciudad de 90 mil habitantes en medio de la Amazonía replantea por completo nuestra habitual y occidental percepción del mismo. Desde el Internet que funciona a una velocidad que en cualquier ciudad del mundo resultaría inaceptable, hasta el funcionario público que, sin apuro alguno llena un crucigrama en horas de oficina, los sucesos en esta parte del mundo nos acercan más a una concepción menos tensa de la vida. Otra cosa, dejar artículos como estos, inconclusos y sin sentido, muestra clara de una nueva apreciación de la existencia humana y, de sus exigencias. Riberalta, 2008

Presentimientos de septiembre

Quiero hacerme verano, para agostarte en mi recuerdo, para que el otoño del olvido, llegue tardío. Pintar mi cuerpo de azul intenso, cantar coplas con las golondrinas, ver reír a los niños en el parque. Quiero hacerme verano y sentir la libertad de los vientos, besar los nevados desnudos, pasear si prisa por tu jardín. Volar en las cometas olvidadas por niños que se convirtieron en oficinistas, soñarte junto a la luna de agosto, saltar las estrellas congeladas. Quiero hacerme verano, para dar de beber verde a los árboles, ensanchar sus troncos con mañana. Ser verano en fin, para contarte mi historia, en una noche, antes de septiembre. 4 de agosto de 2005

SMS

Cuando entró con el teléfono celular en la mano, la mesa de reuniones estaba lista y detrás de ella, venía toda el batallón de gerentes y asistentes. La mano le sudaba ligeramente, pero no importaba, su temple lo resistía todo. De pronto, antes de que pudiera ponerlo en modo "Silencio", sonó un bip y vibró ligeramente: tenía un mensaje. Decidió esperar hasta el final de la reunión, una especie de corazonada se lo dijo. Cuando terminó la reunión, salió casi apresurada y en pleno pasillo lo leyó: Me voy a Paris, regreso en dos semanas. Casi por instinto, al salir de la oficina tomó su BMW y lo esperó a que saliera. Lo siguió con sigilo felino y se encontró en la facultad de artes. Allí vio su silueta, entre la curva cóncava del volante y el límite el parabrisas, el de una joven de unos veinte años menor a él, subía apresuradamente, casi con alegría, en su coche. EPÍLOGO: Al día siguiente, él vuelve a la misma hora a la facultad, recoge a la chica. Llegan a las afu...

Tarde sin lluvia

Respiro constante, el letargo mi sentimiento. Soledad, melancolía,remordimiento los tres se asientan en el fondo igual que el sedimento en el agua. Escucho poetas que susuran mi nombre: Paz, Machado... tan lejanos ahora y tan unidos en el tiempo, tiempo que es de otro mundo. Camino lento por el jardín, tienes una tristeza constante que se filtra en tu mirada en tus risas, en tu parada. Soy del viento y, sin embargo, peso. Las golondrinas ya partieron, ¿al sur? ¿al norte? Hoy no es tarde ni temprano el mañana es sólo un sueño ligero, rezago de la siesta de hoy. Escribo, y me rindo a mí mismo. 2 de diciembre de 2007