El pacto de las mascarillas
Debo confesar que siempre me sentí inclinado a contrariar las convenciones sociales. A veces, me he encontrado a mí mismo haciendo algo secretamente contrario a la norma social, solamente por el gusto o placer de realizar un acto de rebeldía. Recuerdo de niño, cortaba un pastel sin hacer con el cuchillo la circunferencia central que dictaba la norma. Solamente por eso, por placer.
Ahora que son tiempos en que los transeúntes no salen a la calle sin su mascarilla, me he visto tentado nuevamente a hacerlo. Por razones que quizás obedecen a mi edad, no lo he logrado. Salir a la calle sin una mascarilla, cuando todos lo hacen, puede ser un acto de rebeldía. El caso es que este ejercicio mental y de la memoria, me hizo pensar con qué facilidad asimilamos los seres humanos las convenciones sociales, como si nuestra supervivencia dependiera de aquello. Estrechamos las manos, saludamos, sonreimos, profanamos palabras como ´te amo´, ´te quiero´, etcétera.
Me pregunto tras esta corta reflexión -mientras apenas puedo respirar gracias a mi mascarilla- si pudiésemos los seres humanos también asimilar otros convencionalismos más pragmáticos y efectivos, tales como practicar la solidaridad, erradicar la pobreza, no acostumbrarnos a ver gente indigente en las calles. Me pregunto.
Ahora que son tiempos en que los transeúntes no salen a la calle sin su mascarilla, me he visto tentado nuevamente a hacerlo. Por razones que quizás obedecen a mi edad, no lo he logrado. Salir a la calle sin una mascarilla, cuando todos lo hacen, puede ser un acto de rebeldía. El caso es que este ejercicio mental y de la memoria, me hizo pensar con qué facilidad asimilamos los seres humanos las convenciones sociales, como si nuestra supervivencia dependiera de aquello. Estrechamos las manos, saludamos, sonreimos, profanamos palabras como ´te amo´, ´te quiero´, etcétera.
Me pregunto tras esta corta reflexión -mientras apenas puedo respirar gracias a mi mascarilla- si pudiésemos los seres humanos también asimilar otros convencionalismos más pragmáticos y efectivos, tales como practicar la solidaridad, erradicar la pobreza, no acostumbrarnos a ver gente indigente en las calles. Me pregunto.