Taza de café
por Sebastián Serrano
Me gusta mirarte en mi recuerdo,
como se mira a un pájaro en pleno vuelo:
libre, silenciosa, indetenible.
Me gusta mirarte,
mientras
yo, solo,
le susurro al café
tus miradas, tus risas
los momentos tan cortos
que estuviste (conmigo).
Me contento melancólicamente,
con la pálida luz
que te rodea,
esa que es como el sol que se rinde
a las seis de la tarde.
En esta ciudad amable,
que me deja quererte,
así,
callado,
enfrente de una
taza de café.
La Paz
Me gusta mirarte en mi recuerdo,
como se mira a un pájaro en pleno vuelo:
libre, silenciosa, indetenible.
Me gusta mirarte,
mientras
yo, solo,
le susurro al café
tus miradas, tus risas
los momentos tan cortos
que estuviste (conmigo).
Me contento melancólicamente,
con la pálida luz
que te rodea,
esa que es como el sol que se rinde
a las seis de la tarde.
En esta ciudad amable,
que me deja quererte,
así,
callado,
enfrente de una
taza de café.
La Paz