Volver
Canta el tango: sentir que es un soplo la vida y, algo así como, uno vuelve a su primer amor. Y la verdad es que este blog, por muy blog que sea, ha sido mi primer amor. Así vuelvo a tí, movido -sin miedo a equivocarme- por el maestro Saramago, a quien admiro y sigo desde hace tiempo en su "Cuaderno". Don José dice que no hay que ser tan radical en eso de dar algo por terminado, algo habrá de verdad en ello, digo.
La verdad es que esto de la literatura es un mundo maravilloso, el paraíso perdido al que llegamos en el barco de la voluntad, y en el cual nos extasiamos saboreando manjares y frutas exóticas; sin tiempo ni espacio, sopla el viento que convierte lo ordinario en extraordinario.
Me reanimo a tocar las teclas de este blog, para unirme a Don José y a los millones que por medio de un blog, reafirmamos, sentimos, denunciamos, farfullamos, en fin... escribimos.
Al final, siempre se vuelve.