Si yo fuera Roberto Bolaño
Si yo fuera Roberto Bolaño, estaría a pocos de meses de morir, osea a mis 50 años cumplidos. Quizás fumaría los días sin parar pensando en lo que haría durante los pocos meses de vida que me restan. Casi no escribiría -como ahora lo hago- solamente leería por el placer de leer, quizás a Borges, quizás (con menos pretención) a Keourac. O sí, a lo mejor sí que escribiría algo por sonreír un poco. Escribiría por ejemplo:
"Los ausentes que siempre están presentes. Los ausentes son los personajes amigos que he conocido en la literatura y me acompañan más que los conocidos amigos, que no siempre están presentes y no de la misma manera, como los ausentes.
NOTAS DE LOS AUSENTES QUE ESTÁN PRESENTES
- Un café para compartir las penas: Sebastián Serrano
- Tarde de domingo en casa haciendo un asado: Mónica Belluci
- Tarde de sábado tomando un tinto de verano: Antonio Gala
- Lunes por la mañana, discurriendo sobre política: Jorge Luis Borges
- Noche de chicos: Joaquín Sabina y Neil Cassidy
- Paseo por el centro histórico y cervezas en San Francisco: Gabriel García Márquez
- Cena romántica: Catherine de Neuve
- Mañana de trabajo en la huerta: Ernesto Guevara
- Análisis del genocidio en Gaza: Anna Harendth
- Tocar la pelota: Eduardo Galeano
- Ir a un estadio de fútbol a mirar un partido: Diego Maradona".
