Qué desaliento de mierda
Mirar alrededor, escrutar las circunstancias, para con Gasset definir lo qué es el hombre, lo que somos, no es precisamente un ejercicio saludable. Los periódicos y los tibios, cáusticos y mediocres medios visuales de comunicación nos dicen a diario del cotidiano vivir de la sociedad. Un sector público sin convicción con sindicatos que le sacan tajada al Estado como piñata en fiesta infantil, uno petrolero que negocia el oxígeno y el verde del planeta en macabros contratos de explotación, un sector privado desligado de la realidad, una sociedad insaciable por consumir.
Cierro el periódico, sorbo mi café y me quedo con Silvio: “Soltar todo y largarse, qué maravilla!”.
Cierro el periódico, sorbo mi café y me quedo con Silvio: “Soltar todo y largarse, qué maravilla!”.