Un fuego
Es imposible pagar la vida
No se paga ni el aire ni el sol
la luz no pasa la cuenta.
Tampoco se cobran
las inquinas ni los deseos,
Las debilidades cobran
su culpa en pesares.
No hay pensamieno
ni oración que agradezca
lo suficiente,
para merecernos la vida.
Nos queda simplemente
Ser una ofrenda,
una llama que se consume.
Un fuego fatuo
que quema el deseo, la inquina,
el anhelo,
el amor.
