Perro callejero
"Temí que no quedara una sola cosa capaz de sorprenderme,
temí que no me abandonara jamás la impresión de volver."
Borges, El Aleph
Solía hablar con los perros de la calle,
a mi manera, sin palabras.
Usaba miradas y movimientos de manos,
ellos entendían bien, los perros.
Como ocurre en los seres humanos,
Algunos eran amistosos, otros agrestes.
a mi manera, sin palabras.
Usaba miradas y movimientos de manos,
ellos entendían bien, los perros.
Como ocurre en los seres humanos,
Algunos eran amistosos, otros agrestes.
Un día me pregunté qué elegiría ser:
si un perro callejero o un perro de casa.
Sin pensarlo dos veces me decanté por el perro de la calle.
Me bastaba la observación de muchos años para darme cuenta
de que los perros callejeros eran más felices -si cabe el término en estos cuadrúpedos-.
Pelean cuando hay que pelear, comen cuando hay comida, juegan cuando les place,
en definitiva, los perros de la calle viven la vida como les viene en gana.
He hecho algunos amigos entre los perros callejeros:
Amigos, estoy seguro, porque nunca los alimento y sólo nos limitamos a algunas caricias mutuas.
Pero estas reflexiones no son de un ser normal de mundo, aunque el mundo
sé que está demente.
Entonces me dije, ser perro callejero
No está tan mal.
si un perro callejero o un perro de casa.
Sin pensarlo dos veces me decanté por el perro de la calle.
Me bastaba la observación de muchos años para darme cuenta
de que los perros callejeros eran más felices -si cabe el término en estos cuadrúpedos-.
Pelean cuando hay que pelear, comen cuando hay comida, juegan cuando les place,
en definitiva, los perros de la calle viven la vida como les viene en gana.
He hecho algunos amigos entre los perros callejeros:
Amigos, estoy seguro, porque nunca los alimento y sólo nos limitamos a algunas caricias mutuas.
Pero estas reflexiones no son de un ser normal de mundo, aunque el mundo
sé que está demente.
Entonces me dije, ser perro callejero
No está tan mal.
