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Semilla

  "Write hard and clear about what hurts."    Ernest Hemingway   Existe algo, un sentimiento, una emoción, un dolor contenido, algo que impulsa al escritor, a escribir. Es algo en realidad, imposible de comunicar, ni siquiera a través de un médium tan exacto como el lenguaje. Sea novela, cuento o poema, todo transcurre como un intento del escritor en materializar ese sentimiento inefable. Nunca lo consigue. Y sin embargo, aquello que quiso transmitir, se convierte en una semilla que se deposita en el alma del lector, el mismo que ignora por completo lo que acaba de acontecer.

El pacto de las mascarillas

Debo confesar que siempre me sentí inclinado a contrariar las convenciones sociales. A veces, me he encontrado a mí mismo haciendo algo secretamente contrario a la norma social, solamente por el gusto o placer de realizar un acto de rebeldía. Recuerdo de niño, cortaba un pastel sin hacer con el cuchillo la circunferencia central que dictaba la norma. Solamente por eso, por placer. Ahora que son tiempos en que los transeúntes no salen a la calle sin su mascarilla, me he visto tentado nuevamente a hacerlo. Por razones que quizás obedecen a mi edad, no lo he logrado. Salir a la calle sin una mascarilla, cuando todos lo hacen, puede ser un acto de rebeldía. El caso es que este ejercicio mental y de la memoria, me hizo pensar con qué facilidad asimilamos los seres humanos las convenciones sociales, como si nuestra supervivencia dependiera de aquello. Estrechamos las manos, saludamos, sonreimos, profanamos palabras como ´te amo´, ´te quiero´, etcétera. Me pregunto tras esta corta reflexi...

Ataúdes

Ataúdes de melancolía Ataúdes de encierro Ataúdes con olor a sardina, Ataúdes de momento. Canto de ataúdes Jarana de historias lejanas Nadie escoje sus ataúdes Nadie escoje su muerte pesada. Ataúdes de cartón Seguro llevan un cuerpo y naftalina Nadie llora a un ataúd, Lloran al cuerpo que está adentro. Sin sobresaltos y sin anima Van los ataúdes al cementerio Llévame contigo tierra de adentro No habrán más ataúdes Solamente la oscuridad y el silencio. 

Constancias

A menudo pensaba que era necesario abandonar el hábito de levantarse a las 3 am y fumar. Lo hacía desde hace algunos años, desde que lo había dejado Ana. El hábito era simple e inocente, la ingenuidad del acto le permitía no molestar a nadie, ahora que vivía solo en el cuarto piso del 33 de Málaga y Madrid. Además, nunca se sintió cohibido de hacerlo. Al terminar el cigarrillo -que siempre lo fumaba fuera en el balcón- se distraía pensando con cierta superioridad moral, en lo ridículos que parecían sus vecinos a esas horas, durmiendo, soñando quizás en quién sabe qué nimiedades. En fin, a sus 49, volvió a pensar en su hábito. Era secreto, era un hábito que lo convertía en cómplice de sí mismo; nadie más en el mundo, sabía que Renato Sevilla se levantaba todas las noches a las 3 de la madrugada y fumaba asomado a su balcón. Y aquélla madrugada del 7 de julio, a las 3:07 am, precisamente 3 minutos antes de desplomarse por la baranda tras el derrame cerebral, logró por fin, alcanzar l...

Acting is Surviving

Hace pocos meses miré un documental que quedó rebotando en mi memoria, como pelota saltarina lanzada con malicia al interior de una sala, por un niño. El documental se titulaba "Listen to me, Marlon" y narraba en primera persona la vida de éxito y tumulto de quizás -sin mayor discusión al respecto- uno de los más prodigiosos actores de Hollywood: Marlon Brando. Acting is surviving . Actuar es sobrevivir; simple y contundente. El actor de Nebraska dice que desde pequeños, aprendemos a actuar. El niño actúa cuando hace un berrinche, para atraer sobre sí la atención de sus padres y lograr algo. Nada más evidente. A propósito de tanto personaje que hoy prolifera en las redes sociales en tiempos de corona virus, el acto de expresarse, es abanderado con escaso pudor social. Lo irónico quizás, es que no reconocemos este principio elemental de supervivencia y, cada quien defiende como última su inmaculada 'verdad'. Como si no existiera la del otro, la del que piensa distin...

De una mujer de pasos largos

Y fueron tus pasos largos y lentos los que hicieron eco en mi camino. La música de tus pies al besar la tierra, la que entonó, melodía, mi destino. Así fue mi sueño, tú con tu marcha silenciosa y lenta, tu caminar por la orilla de un lago tibio e inmóvil, cuando una garza y tu mirada, se inclinaban juntas a beber el agua. Y yo, tan lejano y tan viejo con tres semillas impacientes en el bolsillo sin más valor que para rendirme al tiempo ni más opción que pactar con la distancia para seguir escuchando tus pasos por la arena y sentirme menos solo.

Contexto

Pasar el tiempo en una ciudad de 90 mil habitantes en medio de la Amazonía replantea por completo nuestra habitual y occidental percepción del mismo. Desde el Internet que funciona a una velocidad que en cualquier ciudad del mundo resultaría inaceptable, hasta el funcionario público que, sin apuro alguno llena un crucigrama en horas de oficina, los sucesos en esta parte del mundo nos acercan más a una concepción menos tensa de la vida. Otra cosa, dejar artículos como estos, inconclusos y sin sentido, muestra clara de una nueva apreciación de la existencia humana y, de sus exigencias. Riberalta, 2008